Mes a mes, de forma natural, las personas y las familias generamos ahorro, que es el excedente entre nuestros ingresos y nuestros gastos. Y así debe ser en una economía doméstica sana (como norma no se debe gastar por encima de lo que se gana), ya que dicho ahorro nos permitirá su uso para futuras necesidades, además de generarnos tranquilidad presente ante posibles imprevistos.
La forma tradicional de ahorrar es ir acumulando ese excedente mensual en la cuenta corriente o en otra abierta para tal fin, de modo que con el transcurso del tiempo se genera una cantidad importante que utilizaremos para los fines previstos (un viaje, un vehículo, la entrada de una vivienda, los estudios de los hijos…).
Cuando dicho montante de dinero no tiene un objetivo concreto lo normal es invertirlo en algún producto financiero que nuestra entidad nos ofrece cuando la cantidad generada es significativa. Ocurre que ya no existen cuentas remuneradas a lo que hay que sumar el efecto negativo de la inflación por lo que en la fase de generación de nuestro ahorro estamos perdiendo dinero día a dia.
Si por ejemplo suponemos un ahorro mensual de 200€ y un horizonte temporal de 10 años, habremos aportado a nuestra “hucha” 24.000€ que tristemente a los 10 años con rentabilidad 0 serán 24.000€, que, como comentaba, si detraemos el efecto de la subida del coste de la vida habrán perdido parte de su valor.
¿Si esto es así, por que gran parte de las familias españolas siguen ahorrando de esta manera? ¿Hay alternativas a esta forma tradicional de ahorrar?
Que es así es una evidencia ya que más del 50% del dinero en España está en cuentas corrientes y en depósitos sin remunerar, y se debe a tres factores fundamentalmente: baja cultura financiera, miedo a perder dinero al invertir en productos “no garantizados”, y no disponer de la figura de un Asesor Financiero que nos conozca y nos guie con nuestros ahorros.
En primer lugar, la alternativa comienza precisamente por dejarse asesorar por un profesional, una persona de confianza que antes de ofrecernos un producto nos escucha, sabe de nuestras necesidades, conoce nuestra situación global, de modo que nos podrá ofrecer el instrumento adecuado para cada objetivo: ante objetivos diferentes, soluciones diferentes.
En segundo lugar, la clave es invertir el dinero en el momento que se genera, es decir, mes a mes (este mes tengo 200€, invierto 200€) de manera automática con un plan establecido con mi Asesor. De este modo ponemos a trabajar nuestros ahorros sin esperar a juntar grandes cantidades, por lo que el resultado final será más elevado o llegaremos antes a la cantidad que necesitemos.
Por último, la inversión mensual debemos asociarla a metas de largo plazo (para el corto está la cuenta corriente), que si nos paramos a reflexionar son los objetivos verdaderamente importantes en la vida: estudios de nuestros hijos, compra de piso, mantener el nivel de vida en la jubilación, etc, y por tanto debemos hacerla ligada al imparable crecimiento de la economía mundial, con la máxima diversificación geográfica y sectorial que nos otorgará seguridad para nuestros ahorros.
En Argago Asesores hacemos un estudio personalizado de tu situación financiera, actual y futura en base a tu capacidad de ahorro, y de tus objetivos familiares para elaborar una propuesta que te ayude en su consecución en el tiempo, a través de instrumentos financieros y estrategias de máximo nivel.
Haz que el ahorro trabaje por ti, y disfrutarás más y mejor en el futuro (que algún día, será presente)

